
Los tensores son accesorios que permiten guiar, fijar o tensar cables de luminarias a lo largo de techos y paredes, liberándolos de la rigidez de tuberías tradicionales. Con ellos puedes:
- Crear trayectorias curvas, diagonales o poco convencionales.
- Adaptarte a espacios arquitectónicos complejos (vigas, desniveles, muros inclinados).
- Hacer visible el cable como parte del diseño estético: no solo funcional, sino también decorativo.
- Flexibilidad en la instalación.
- Mayor creatividad en la disposición luminosa.
- Posibilidad de reutilizar o cambiar la dirección de los cables sin romper el muro.

- Pasillos largos o irregulares donde un solo punto de luz no basta.
- Espacios loft o industriales donde el cable visto añade carácter.
- Muros o techos de doble altura, donde los cables pueden “bailar” visualmente.
- Instalaciones en tiendas, showrooms o bares que buscan un efecto escultórico
- Diseña la trayectoria del cable antes de fijar los tensores: piensa en líneas de tensión, puntos de fijación y peso de la luminaria.
- Usa tensores con materiales o acabados que combinen con el entorno: acero negro mate para un estilo industrial, latón para un toque cálido.
- Considera la altura y el ángulo del cable: una leve curva visual puede dar sensación de ligereza, mientras que una línea recta firme transmite orden.
- Integra regulación (dimmers) o cambio de temperatura de color para que la instalación sea tan funcional como estética.
- Las instalaciones tradicionales (caja, tubería, cable empotrado) son discretas, limpias y funcionales.
- Las instalaciones con tensores hacen del cable un elemento visible de diseño, agregando dinamismo y carácter.


